Este es el blog de un equipo de Cuidados Paliativos... trabajamos "a pie de cama", en el domicilio del paciente, en su espacio más íntimo y personal.

Todos los días hay un viaje distinto, duro, sorprendente, triste, emocionante... y con un final.

¿Nos acompañas?.



sábado, 20 de mayo de 2017

CaRPe DieM...

 
 
 
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y la poesía
pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña.
Nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar,
ya que en sueños el hombre es libre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes y huye.

Valora la belleza de las cosas simples.
Puedes hacer poesía sobre las pequeñas cosas.

No traiciones tus creencias,
porque no puedes remar en contra de ti mismo.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.

Las experiencias de quienes nos precedieron,
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros:
los “poetas vivos”.

No permitas que la vida te pase sin que la vivas.



Walt Whitman

 

domingo, 7 de mayo de 2017

ViViR Ya...!!!

El GPS nos conduce a un callejón sin salida en un pueblo al final de la carretera, “allá donde se acaban los caminos” como dice la canción. El trabajo es dar la vuelta en un espacio más pequeño que el salón de casa, sin rallar el coche. Tras interminables maniobras, lo conseguimos. Pero lo que no sabemos (o si,… algo intuimos ayer al hablar con ella por teléfono) es que nos queda el más difícil todavía.

El patio de entrada es frío y Julián habla en voz baja. Las ojeras grises esconden gran parte de su cara dándole un aspecto más que cansado, a pesar de tener cincuenta y tantos y un físico fuerte y aparentemente sano.

Nos habla del difícil carácter de su mujer, acentuado durante el transcurso de los años de enfermedad. Un mal día se le diagnosticó un cáncer. Tras la intervención y la QT posterior, todo quedó en un susto y la enfermedad guardó silencio durante unos años. Después de ese tiempo despertó en su hígado, pero contenida de tal forma que pudo ser intervenida y nuevamente tratada con varios ciclos de QT, que le produjeron graves alteraciones, por lo que fueron cambiando líneas de tratamiento en función de su tolerancia. Malos meses, malos años.

Mientras tanto “el bicho” continuaba activo, asediando su pleura y sus pulmones. Los tratamientos continuaron, alternándose con múltiples complicaciones, empiemas, neumotórax,…. “Me duele hasta al recordarlo. Estaba abonada al hospital, ya desde admisión todo el mundo me conocía por mi nombre,… imagínate en un Bellvitge!!

En las revisiones, tras los tratamientos, era evidente que la enfermedad progresaba. Desafío tras desafío, un desencanto tras otro, cada vez más agotada, cansada de luchar, esperanza y chasco alternándose cada día, cada hora, incluso un minuto una y al siguiente el otro,… “Años de lucha que no sirvieron para nada,… sólo para amargarme la poca vida que me iba quedando, cada vez menos tiempo y de peor calidad”.

Llora durante la mayor parte de la visita, la rabia y el enfado asoma por todos sus poros. Por pequeños (o grandes para ella) detalles, se enfrenta con su marido y  con nosotras, reaccionando con una agresividad y una violencia tan dolorosa que nos cala hasta lo más profundo.

“Sabéis lo único que quiero y que nadie puede darme? Volver a estar como antes, ser como antes. Y como no es posible, quiero que me pongáis una inyección y terminar ya con todo. Y como tampoco eso es posible… para qué todo este sufrimiento? No es justo.”

No está satisfecha de su vida. He cometido muchos errores y he dejado pendientes de hacer muchísimas cosas. Mi marido y yo hemos trabajado como burros para mantener unos hijos y pagar una hipoteca, apenas hemos viajado ni hemos disfrutado. Pensábamos que tras la jubilación (a mí aún me quedan 6 años) podríamos cumplir los sueños pendientes, más que nada viajar… Y ya ves…

Sólo os doy un consejo: vivir el día a día, hacer lo que podáis ahora, no esperéis (a qué?), no dejéis deseos pendientes para el día de mañana.” Nos dice con rabia contenida. Al tiempo que tose, se ahoga y sigue con el cigarrillo entre los dedos.

El pesar que flota en el ambiente es enorme, la pena inunda la casa y la desesperación no da más de sí, ocupando todo el espacio a la vista. Apenas nos ha dejado explorarla y es muy difícil que acepte modificaciones en el tratamiento sin que desconfíe, Ya no me creo nada”. Tras más de una hora se levanta en dirección a la puerta de la calle, su marido tras ella, quiere salir a que le dé un poco el aire. Es muy duro para todos estar sentados en platea viendo pasar la película de su vida.

Rosa no llega a los 60 años. Ni llegará, probablemente.

Cuando salimos a la calle, una canción me viene a la cabeza y no dejo de tararearla hasta llegar a casa:


Mi unicornio azul ayer se me perdió,
no sé si se me fue, no sé si extravió.
Y yo no tengo más que un unicornio azul.
Si alguien sabe de él, le ruego información,
cien mil o un millón yo pagaré.
Mi unicornio azul se me ha perdido ayer,
… SE FUE.
 

 

miércoles, 3 de mayo de 2017

BaiLaNDo BaJo La LLuVia...

 
Hay una frase que últimamente me persigue. La encuentro escrita en un montón de lugares diferentes y, como alguna que otra frase hecha, creo que es verdad verdadera.
 
Y digo yo…

Si las tormentas vienen tras un periodo de calma, cuando parece que todo lo tenemos bajo control.

Si las tormentas a veces avisan antes de llegar, con un olor especial que te encrespa el cabello, y otras aparecen sin anunciar, con gran estruendo y un viento cargado de lluvia que arrasa con casi todo lo vivido, convirtiendo en ruinas los sueños y las verdades.

Si las tormentas te ponen la vida del revés y el trabajo es volver a juntar las piezas mientras esperas al arco iris, dibujar nuevas huellas en el barro, crear otras trazadas descalzos y con dudas acerca de lo que somos y de lo que tenemos, buscando lo hermoso que aún nos queda,…


Entonces parece ser que:
 
 La vida no es esperar a que pase la tormenta,
sino aprender a bailar bajo la lluvia.
 
Dedicado a las personas que como tú, mi querida Paula, sois valientes porque habéis aprendido a bailar en medio de la tormenta y a otras que, como yo, hemos convivido con ella y nos ha empapado la lluvia y el miedo.